Mi vida esta en tus manos Señor.

LAS TENTACIONES DE JESÚS.

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Sábado 16 de Octubre del 2010
LECCIÓN No. 03

TEXTO PARA MEMORIZAR:
"Jesús le dijo: Escrito está además: No tentarás al Señor tu Dios" Mateo 4:7.

OBJETIVO DE LA LECCIÓN:
Estudiar las tentaciones de Cristo para encontrar su enseñanza y pertinencia en la vida del cristiano

LECTURA BÍBLICA: Mateo 4

LECTURA BASE: Mateo 4:1-11.

NARRACIÓN
Primero hay que ubicar el relato para descubrir su intención teológica: se encuentra insertado entre el bautismo de Jesús y el comienzo de su predicación en Galilea. A través del bautismo de Jesús se cumple la nueva y superior justicia de Dios, su entrega por el hombre (Mateo 3:15). La vida pública de Jesús se distingue por sus diversas formas de entrega y servicio a los demás (Mateo 4:12).
Las tentaciones son el estadio intermedio e irrenunciable entre la decisión de redimir o no al hombre. Jesús es el nuevo Israel, capaz de vencer las tentaciones que antaño el pueblo elegido no pudo superar. Por tanto, todos aquellos que escuchen al Hijo amado de Dios gozarán de su triunfo y poseerán la nueva tierra prometida, es decir, la plena comunión con Dios. Es por ello que el pasaje de las tentaciones viene a ser el paradigma de todo discípulo de Cristo. Cabe mencionar aquí que el diablo es aquel que causa división, es un personaje representativo de aquellos que pretenden presentar a Jesús con creencias engañosas, con ideologías alternativas a su mesianismo (asumiendo el papel de salvadores).

ANÁLISIS
I. V1. El "entonces Jesús" relaciona el pasaje del bautismo con la narración de las tentaciones. "Jesús es empujado al desierto" (docilidad de Jesús e ímpetu irresistible por parte del Espíritu), los bautizados (sumergidos por voluntad propia, pero resucitados por el poder de Dios y llenos de Él), son movidos a enfrentar y transformar la historia para bendición de otros. El desierto es de doble simbolismo: por un lado, recuerda la relación de Dios con su pueblo; y por otro, recuerda la traición y fracaso de su pueblo. Por lo tanto es la vida misma, es el amor y el desamor, nuestra historia ambigua, pero el único espacio de encuentro con Dios. Los cristianos no podemos apartarnos de la historia con escapismos, en ella se da necesariamente la tentación, ya que es en el mundo donde se nos hacen todo tipo de propuestas ¿cuáles son estas tentaciones y cómo podremos vencerlas?
II. Primera tentación: "No sólo de pan".
V 2-4. El número 40 es un periodo de tiempo teológico (variable cronológicamente), periodo completo, de prueba o preparación a una realidad prometida y plena. Este nuevo Israel sí pasa la prueba y con él nosotros podemos cruzar este itinerario espiritual. Las Piedras son emblema de la Ley -su cumplimiento garantiza la benevolencia de Dios en oposición al pan que significa la fraternidad y el amor sacrificial que brota de la Palabra- la espiritualidad es nutrida por ella.
III. Segunda tentación. "No tentarás al Señor tu Dios".
V 5-7. Habla del ámbito religioso, el templo, su pináculo, es también la representación de los líderes religiosos. Jesús predicó contra toda esa religiosidad corrupta que aleja o coloca obstáculos en la relación entre el hombre y Dios.
IV Tercera tentación: "Sólo al señor tu Dios adorarás".
V 8-11. Un monte muy alto equivale a todos los ídolos. Los reinos son las ideologías reinantes en el mundo; la gloria son las pretensiones de plenitud ofrecidas. Adorar es postrarse, reconocer al Señor. El cristiano vive entre esta tensión continua, entre estos dos polos: la gloria del mundo (hedonismo, narcisismo, egoísmo, todos los principios que tienen como centro al hombre) y la cruz (entrega, pequeñez, conversión, perdón, amor y simplicidad, esperanza y fe). Ambos puntos exigen una respuesta, pero no hay medias tintas. La respuesta de Jesús es radical porque en Dios se tendrá libertad y plenitud. A Dios hay que servirle, no basta con reconocer su grandeza, esto se refiere a una vida que sea testimonio de la libertad y plenitud que en Dios se ha encontrado. Sirviendo a Dios el diablo huirá de nosotros.

APLICACIÓN
¿Cómo podríamos vivir la fe en la tentación? ¿Puede mantenerse cuando se presentan las dificultades como enfermedad, falta de trabajo o dinero, la muerte, traición e infidelidad?
Reflexione cuando se es auténticamente hijo ¿hasta qué grado se demuestra la fidelidad al Padre? Cuando sentimos hambre, ¿se pone a prueba nuestra más profunda identidad? ¿Cuál cree que sea la herramienta más útil del cristiano para enfrentar las tentaciones según el texto que hemos analizado?
¿Cómo podemos decir no al mesianismo de poder? ¿Cuáles son las tentaciones de poder actuales para el cristiano? La protección de Dios (Salmo 91) no es solo literal, habla de una confianza que brota del amor. Jesús confía en que Dios lo llevará al mejor final posible, así debe ser con nosotros.

CONCLUSIÓN
Todo cristiano está llamado a enfrentar en Cristo las tentaciones de la vida, con el poder de Dios derramado en el bautismo, podremos vivir y transformar en bendición nuestro entorno para la humanidad misma